Morelia, Michoacán

Michoacán no enfrenta una crisis forense como la que se ha evidenciado en otras entidades, en donde no existen condiciones para albergar la cantidad de cadáveres que recibe el Servicio Médico Forense (Semefo); sin embargo, la carga laboral es extensa para el personal con que se cuenta, de acuerdo con la titular de la Unidad de Medicina Forense, Mariana Ponce Quesada.

“Aquí en Michoacán no tenemos el problema de la crisis forense. Están perfectamente resguardados los cuerpos. Trabajamos en coordinación con todo el equipo de ministerios públicos, con la policía de investigación y realmente tenemos muy buena coordinación y vamos inhumando en su momento y ahora haciendo el resguardo temporal en el Centro de Resguardo. Entonces, es un trato digno para el cadáver”, indicó.

Detalló que se mantiene un cuerpo en el área de Semefo por un máximo de 72 horas y si no es identificado, se traslada al Centro de Resguardo, que tiene capacidad para más de mil gavetas, pero luego de haber realizado todas las pruebas periciales, lo cual puede llevar unos días más, pues se hacen estudios de genética y de odontología, además de recabar todos sus datos de identificación personales como pueden ser tatuajes, cicatrices o alguna deformidad.

En la entidad hay 11 Semefo y los más grandes son los de Morelia, Uruapan y Zamora y están acreditados internacionalmente, lo que da una garantía a los familiares para estar completamente seguros de que se determinará la causa de muerte, explicó Mariana Ponce; sin embargo, reconoció que “hacen falta un poquito más” de médicos.

Esto, porque hay un total de 65 para todo el estado, 12 de ellos en el Semefo deMorelia y otros asignados a las áreas de secuestros, homicidios, desaparecidos, tortura, violencia familiar, derechos humanos y otros, aunque su trabajo no sólo es atender necropsias, sino también certificar lesiones, accidentes viales, muerte materna y donación de órganos.

Para hacer certificados de lesiones, abundó Mariana Ponce, los médicos se trasladan a distintos hospitales y en el caso de donaciones de órganos, es necesario que el Ministerio Público las autorice y que los médicos forenses realicen un dictamen de muerte encefálica o de paro cardíaco.

“En una segunda instancia, ya ahora intervienen los médicos transplantólogos y en tercera instancia ya interviene el equipo pericial, donde el procedimiento de necropsia es el único caso en el que se realiza fuera del Servicio Médico Forense para facilitar y evitar la revictimización de los familiares”, agregó.

Es el caso también en que se busca terminar la causa de muerte materna y en el caso de los accidentes de tránsito, se hacen análisis de cuáles son los lugares donde ha habido más defunciones y se realizan auditorías viales, para evitar que sigan ocurriendo.

De acuerdo con la titular de la Unidad Forense, se requiere mucho personal, puesto que en la Unidad de Medicina hay siete especializadas y en la de criminalística 24.

Hace un par de semanas, el fiscal general del estado, Carlos Torres Piña, anunció en entrevista que estaba contemplando contratar al menos 300 personas para la Fiscalía General del Estado (FGE), aunque su intención es fortalecer en primera instancia la policía de investigación.