Morelia, Michoacán  

Estamos a favor de que el gobierno de Morelia ponga orden y regule el servicio concesionado de recolección de residuos, y si eso tiene que hacerse con sanciones, que se apliquen, afirmaron integrantes de la fracción mayoritaria de la empresa Servilimpia.

Esto, luego de la manifestación y toma del Centro Administrativo de Morelia (CAM) efectuadas este martes por la fracción encabezada por Marisol Saraí Ochoa Vences, para reclamar presuntas violaciones a los derechos laborales del personal.

En conferencia de prensa, Alfredo Ochoa, representante de una de tres fracciones que conforman Servilimpia, expuso que la mayoría de los trabajadores están a favor de la intervención de la autoridad local para ordenar el gremio en general y la organización en particular.

El objetivo es solventar los conflictos internos que se han suscitado en los últimos meses y que llevaron a la quema de una unidad recolectora, con lesiones a un trabajador, el cual continúa hospitalizado.

A pesar de no considerar grata la aplicación de sanciones, reconoció que, de ser necesario, estas se deberán aplicar en contra de quien genere conflictos o incurra en faltas o ilícitos.

Alfredo Ochoa señaló que la fracción a cargo de Marisol Saraí Ochoa habría sido responsable de abusos y acoso, así como del incidente de la unidad quemada, por lo que «no tienen una razón para manifestarse».

Insistió en que la mayoría de los integrantes de Servilimpia «solo queremos trabajar de manera honesta en los espacios que se nos han asignado».

Esto incluye buscar los mecanismos para mantener la concesión otorgada a Servilimpia por el ayuntamiento de Morelia, promover la unidad y proteger la fuente de trabajo de las familias que dependen de la recolección de basura para lograr un ingreso.

De acuerdo con Alfredo Ochoa, el conflicto dio inicio tras el deceso del representante legal de Servilimpia, José Luis Ochoa Robledo, y la existencia de diferencias en la operación de la empresa entre sus hijos, José Luis, Alfredo y Marisol Saraí Ochoa Vences.

Actualmente, son 47 las unidades recolectoras autorizadas a Servilimpia, de las que 10 son administradas por Marisol Saraí y están sujetas a las sanciones impuestas por el municipio, consistentes en el no ingreso al relleno sanitario y la imposibilidad de circular para laborar.

A cargo de Alfredo Ochoa y Misael Pérez están las 37 unidades restantes, las cuales operan en condiciones de normalidad y tienen acceso al relleno sanitario.