Morelia, Michoacán

Entregar kits de Lego y de robótica en las escuelas es una acción neoliberal y una traición a la Nueva Escuela Mexicana, asegura desde su trinchera Marx Arriaga, mientras se niega a abandonar su oficina.

“Es una lástima escuchar que en Michoacán estaban entregando kits de Lego, de robótica, y sin duda saltan las alarmas y dice uno ‘¿a cambio de qué se van a regalar estos kits?’, pero también saltan la alarmas porque es traición de los principios”, dijo.

Atrincherado en su oficina desde hace más de 24 horas, desde que se le notificó que se concluyó su encargo en la Secretaría de Educación Pública (SEP), el exdirector de materiales educativos ha transmitido en vivo sus “propuestas” y críticas hacia la implementación de los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana, de la cual se ostenta como fundador.

“El entregar kits de una trasnacional como Lego, centrados en robótica, centrados en pensamiento instrumental, es traicionar los principios de la Nueva Escuela Mexicana, que coloca a la comnidad al centro a la organización, al reconocimieno de injusticia y eso duele”, insistió, desde “las cloacas de la SEP”.

En interlocución con Mitzi Zarazúa, quien habló a nombre de Michoacán y dijo haber experimentado el cambio del sistema educativo a nivel de educación básica, el autodenominado “creador de los libros de texto” aseguró que enseñar robótica se basa en “metodologías steam” que buscan usar la ciencia y tecnología para convertir el capital natural en capital económico.

“Es usar la ciencia y tecnología para convertir un capital natural en un capital económico a través de un proceso instrumental donde todo se vale con tal que un ser humano pueda amasar riquezas. Todo se vale como acabar con el medio ambiente, acabar hasta con el prójimo, con la cultura, las lenguas, todo en favor de ese crecimiento sostenido, de esa idea de consumo, de esa idea capitalista, de esa idea neoliberal”.

En su diálogo ininterrumpido con representantes de varias entidades del país, aparentemente sin comer y sin dormir, Marx Arriaga también criticó el funcionamiento de las escuelas normales en Michoacán y Mariana Sosa Olmedo, directora de Educación Media Superior y Superior en la entidad, por haber hecho que unos estudiantes normalistas regresaran unos garrafones de agua que habían robado a un camión de reparto pues desde la visión del exfuncionario, los normalistas tenían sed, y se les sometió a una humillación.