Morelia, Michoacán

Mientras en otras ciudades los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana terminaron en tragedia, en Morelia la historia fue distinta: más de 15 mil personas celebraron sólo en Las Tarascas y sin un solo incidente; en tanto que, en el resto de la ciudad, como Catedral, se contabilizaron alrededor de cinco mil.

Alfonso Martínez Alcázar dejó claro que el saldo blanco no fue casualidad, sino resultado de un operativo preventivo que apostó por el orden antes que la reacción.

“Controlamos accesos, evitamos el ingreso de botellas de vidrio y objetos peligrosos, y protegimos el monumento. Eso hizo la diferencia”, afirmó.

El contraste, dijo, es evidente: frente a escenarios de violencia en otras partes del país, en la capital michoacana hubo familias, niñas y niños celebrando en un ambiente seguro.

Pese a las críticas por los filtros de acceso, el edil fue contundente: la estrategia llegó para quedarse.

“Claro que se va a repetir. Prefiero críticas por ordenar, que estar lamentando heridos o algo peor. Ya vimos que sí funciona”, sostuvo.

Martínez Alcázar enfatizó que Morelia puede festejar con pasión, pero sin perder el control, y adelantó que los operativos se mantendrán en futuros partidos y posibles triunfos de México para garantizar celebraciones seguras.