Luego del comunicado emitido por la Secretaría de Educación Pública sobre un posible adelanto en la conclusión del ciclo escolar 2025-2026, salimos a las calles para conocer la opinión de madres de familia respecto a esta medida.
Las reacciones fueron diversas, pero predominó la incertidumbre, la preocupación y la angustia, principalmente entre madres trabajadoras que aseguran no saber con quién dejar a sus hijos en caso de que el periodo vacacional se extienda hasta casi tres meses.
Algunas señalaron que, más allá del descanso escolar, el problema principal radica en la falta de opciones de cuidado para los menores mientras ellas cumplen con sus jornadas laborales.
“Pues sí, porque estarían más tiempo en la casa los niños… Yo diría que un mes de vacaciones y ya, lo demás pura escuela”.
También hubo quienes manifestaron preocupación por el posible rezago educativo que podría generarse en las y los estudiantes, considerando que aún existen deficiencias importantes en el aprendizaje derivadas de años anteriores.
“No tenemos una educación óptima y luego recortarla, pues prácticamente nos está dejando sin educación… Obviamente afecta la preparación de mis hijos. México no se destaca por tener la mejor educación, Michoacán menos; entonces, recortar las clases afecta a los niños y los rezaga”.
Madres de familia señalaron que el sistema educativo mexicano todavía enfrenta dificultades académicas importantes, por lo que extender demasiado el periodo vacacional podría afectar aún más el nivel educativo de niñas y niños.
Además, algunas expresaron indignación al considerar que este tipo de decisiones pocas veces toma en cuenta la realidad que viven miles de madres solteras, quienes no solamente se encargan del cuidado de sus hijos, sino también de trabajar diariamente para llevar sustento a sus hogares.
“Menos mal que trabajan, ¿y dónde van a dejar a sus hijos? Muchas madres son solteras, entonces ¿quién les da de comer? Está muy mal que ya no vaya a haber clases nada más por un Mundial, eso es una tontería”.
Entre opiniones divididas y preocupación social, el posible ajuste al calendario escolar ya comienza a generar debate entre padres y madres de familia.