Desde problemas cardíacos hasta fragilidad ósea o dificultades respiratorias son solo algunos de los problemas de salud derivados de la cría con prácticas extremas, con el objetivo de dotarlos de características físicas extremas o peculiares
Noticias Internacional. Enanismo, hocicos extremadamente achatados y otros rasgos exagerados. Las mascotas "extravagantes" o de rasgos extremos ganan terreno en redes sociales, donde varios personajes públicos las exhiben como accesorios de moda; esta peculiar "estética a la carta", a costa de la salud del animal, ha activado las alertas entre los veterinarios, y Europa va a ponerle freno.
En plataformas de internet se están popularizando mascotas "enanas" o de aspecto miniatura, convertidas en reclamo visual por su apariencia tierna y llamativa.
"Es preferible lucir un bolso y no un animal", afirma la veterinaria clínica Yasmina Domínguez, presidenta del Colegio de Veterinarios de Almería y con más de tres décadas de experiencia profesional, en alusión a la banalización de los animales como simples objetos estéticos.
Desde problemas cardíacos hasta fragilidad ósea o dificultades respiratorias son solo algunos de los problemas de salud derivados de la cría con prácticas extremas de algunos de estos animales con el objetivo de dotarlos de características físicas extremas o peculiares.
Ante las dimensiones de un problema que se agrava, el Parlamento Europeo acaba de dar luz verde a un nuevo reglamento -ya pactado con el Consejo- destinado a combatir los abusos sobre animales de compañía, frenar la cría ligada a criterios puramente comerciales y reforzar la protección de perros y gatos en toda la UE frente a tendencias estéticas incompatibles con su bienestar.
"Hay personas a las que les resulta entrañable que su animal de compañía tenga patitas muy cortas". Sin embargo, esa condición física cuando es extrema, puede generar muchísimos problemas de artritis, artrosis y de movilidad, según advierte la veterinaria Yasmina Domínguez, que también es consejera de animales de compañía en el Consejo General de Veterinarios de España.
Entre los ejemplos más recientes y visibles de celebridades que han popularizado mascotas "micro" en redes sociales está la actriz Demi Moore, con su chihuahua Pilaf, una perrita "teacup" (tacita de té), en alusión a su pequeñez.
Pero ese es solo uno de los muchos ejemplos. La influenciadora Paris Hilton, una de las figuras que más ha contribuido a popularizar las mascotas miniatura, las utiliza como símbolo de estatus y accesorio de moda.
También está el actor Arnold Schwarzenegger, que ha ayudado a viralizar animales poco convencionales en redes sociales. Entre ellos el cerdo mascota Schnelly, así como burros miniatura.
Según la veterinaria Yasmina Domínguez, se está favoreciendo la compra de mascotas con "una fuerte carga estética".
Se suma a esta tendencia de rasgos extremos en las mascotas otro problema creciente: un comercio "on line" que facilita la adquisición rápida de ejemplares sin garantías claras sobre su origen, crianza o estado de salud.
En muchos casos, ha explicado la experta, la compra se realiza a golpe de clic, sin la supervisión adecuada ni la trazabilidad necesaria para asegurar condiciones éticas de cría.
Identificación obligatoria con microchip
Uno de los puntos clave del próximo reglamento europeo es la identificación obligatoria mediante microchip. Los perros y gatos importados desde fuera de la Unión Europea deberán llevarlo antes de entrar en el territorio comunitario y ser registrados en una base de datos nacional.
Este sistema permite seguir el recorrido del ejemplar desde su nacimiento hasta su destino final. En España, el registro nacional de identificación animal ya está operativo y conectado con bases de datos europeas.
El nuevo reglamento prohíbe además la cría entre animales con sus crías hasta el segundo grado de consanguinidad, así como entre ejemplares de la misma camada o que compartan un progenitor.
Además, se prohíbe expresamente la cría de perros o gatos destinados a desarrollar rasgos exagerados o extremos que generen efectos perjudiciales significativos para su salud. "Si se cruzan animales con parentesco cercano, se potencian problemas genéticos", explica Domínguez.
Razas como el teckel o perro salchicha, de cuerpo alargado y patas cortas, se han vuelto especialmente populares en los últimos años. Perpetuar ciertas características extremas puede asociarse a una mayor incidencia de patologías vertebrales en este caso, ha explicado.
El cruce de animales con rasgos exagerados para exacerbarlos puede derivar en problemas graves. El enanismo extremo dificulta la atención veterinaria, puede complicar la colocación de vías, la administración de tratamientos o la realización de cirugías, según la experta.
Enfermedades hereditarias y selección genética
"Hay muchísimas enfermedades genéticas: ceguera, mal desarrollo de órganos reproductores, problemas pulmonares, cardiovasculares... el listado es casi interminable", advierte Domínguez.
La cría no regulada contribuye "a perpetuar estas patologías en lugar de eliminarlas", prosigue la experta.
En razas con pliegues cutáneos excesivos, como el shar pei, la piel sobrante puede convertirse en un foco de infecciones recurrentes, dermatitis crónicas y problemas oculares.
Uno de los casos más representativos de animales con rasgos extremos es el de los de hocico muy corto. "No ventilan bien", explica la veterinaria. "Tienen problemas respiratorios crónicos, roncan de forma constante y pueden tener dificultades incluso en reposo".
También pueden padecer problemas oculares, debido a la mayor exposición de los ojos, así como infecciones recurrentes. Además, la compactación del cuerpo puede asociarse a deformaciones en la columna vertebral.