La historia del fútbol profesional femenil en México es escueta, se tiene el registro de una aparición primigenia de una selección nacional femenil surgida entre 1969
José Roberto Morales Ochoa, colaborador La Voz de Michoacán
“La Ruda”, es artista autodidacta con raíces en Morelia. Su más reciente trabajo, una colaboración para ilustrar a la Selección Femenil de Fútbol, resume lo que siempre ha sido su obra: ternura con rudeza, esperanza con conciencia.
Nuestra cultura está cambiando, el movimiento feminista se impone en todos los sectores y lo hace desde la más legítima y honorable lucha de nuestro presente. Estamos en el mes de marzo y en cada mujer se reaviva esta voz que es fusión para exigir justicia, trato digno, seguridad y espacios igualitarios en cada uno de los territorios de nuestra sociedad. El mundo ahora se torna con más espacios y territorios ganados por esta lucha, la que se hace en la cotidianidad; hace falta mucho por conseguir, pero ahora se puede decir que algunos cambios se están empezando a hacer. Con total respeto hoy les comparto esta entrevista a “La Ruda” una mujer que es promotora de estos ideales y lo hace a través del arte.
La historia del fútbol profesional femenil en México es escueta, se tiene el registro de una aparición primigenia de una selección nacional femenil surgida entre 1969 y que tuvo su participación en el primer mundial no oficial celebrado en Italia en 1970 con tan solo siete selecciones nacionales, en donde México obtuvo un tercer lugar. De ese periodo podemos recordar a Alicia “La Pele” Vargas considerada una de las mejores jugadoras, campeona de goleo de ese campeonato.
La primera copa mundial femenina oficialmente reconocida por la FIFA fue celebrada en China veinte años después, en 1991 sin que México tuviera participación; sino hasta 1999 cuando México destacó en Estados Unidos, Mundial en que podemos recordar a Maribel Domínguez “La Marigol” reconocida como la máxima goleadora de la selección. En 2004, México alcanzó su única participación olímpica hasta la fecha, en Atenas, donde llegó a cuartos de final.
En agosto de 2017 se oficializa la Liga MX Femenil por la Federación Mexicana de Fútbol, que con 18 equipos participantes no ha dejado de crecer desde su origen hasta el presente, tenido en sus registros notables crecimientos en su audiencia. Sin lugar a duda, estamos ante un suceso histórico que vale la pena seguir y conocer. Es importante reconocer que ha sido ejemplar la lucha y cómo se ha ido ganando territorio en el fútbol profesional. Las pioneras de 1971 fueron expulsadas por exigir un salario digno; hoy, las jugadoras cuentan con contratos profesionales y protección a la maternidad. Hay tanto más por lograr.
¿Quién es “La Ruda”?
Yuritzi Isabel Zamudio Arroyo, “La Ruda” creció entre la Ciudad de México y Morelia, estudió Ciencias de la Comunicación, pero siempre se mantuvo con la inquietud de aprender arte — y nunca dejó de hacerlo de manera autodidacta—, nos comparte que desde que era niña convertía el resistol y cualquier material que encontraba en herramienta de creación. Alrededor de 2009, junto a un grupo de amigos con las mismas ganas de hacer cosas, nació Yura “La Ruda”: un nombre que eligió porque la ruda es una planta que parece ruda pero protege, y porque –según ella misma– en este mundo tan caótico, defenderse con algo de dureza es la única manera de que lo tierno sobreviva. Su ilustración se caracteriza por contarnos historias: habla de mujeres, de flores, de aves cargadas de significado, de madres que buscan y de jugadoras que abren canchas donde antes no las dejaban entrar.
De la curiosidad a la ilustración
¿Cuál es tu formación y cómo llegaste al arte?
Estudié Ciencias de la Comunicación, pero desde niña quería dedicarme al arte. Nunca lo abandoné: en la prepa tomaba todos los talleres que podía, experimentaba con los materiales que encontraba —descubría que el resistol endurecía las superficies y funcionaba como barniz, y ya lo aplicaba para todo–. Ha sido un camino muy autodidacta, muy de calle, muy de proyecto.
¿Cómo nace “La Ruda”?
Fotografía: crédito La Ruda
Como tal, el nombre sale alrededor del 2009. Estaba con un grupo de amigos —entre ellos Toro Vargas, ilustrador de Morelia— y teníamos esta necesidad de crear y de nombrar lo que hacíamos. Cada quien salió con su nombre y yo salí con Yura “La Ruda”. Me gustó La Ruda por dos razones: la planta, que tiene fama de difícil, pero es en realidad medicinal, digestiva, y en muchas culturas se considera una planta de protección; y por otro lado la rudeza misma, que creo que se necesita en este mundo para defender lo tierno y lo bonito. Mientras la violencia sea tan pesada, la ternura siempre va a resistir, pero se necesita actuar con algo de rudeza para que eso pase. Es un poco esta idea de lucha en medio del caos.
El proceso creativo, la gestión del proyecto “La Ruda”
¿Cuáles son los conceptos que abordas y cómo son tus procesos de creación?
Todo viene de una búsqueda muy personal: entenderme a mí misma y entender mi lugar en el mundo. Soy muy curiosa desde niña y me interesa mucho la gente, cómo se comunican, cómo pasan las cosas. Tengo una necesidad constante de contar lo que pasa en mi cabeza, de presentar de manera gráfica la manera en que yo veo la realidad. El arte ha sido también mi herramienta de comunicación con el mundo. Y de cada proyecto viene también la inspiración de cosas que me gustan: las flores, el cielo, el atardecer, los animales. Todo eso alimenta y plasma la obra.
¿Dónde puede encontrar la gente tu trabajo?
“La Ruda” es un proyecto independiente que he mantenido vivo a través de las redes sociales, donde se ha creado una comunidad bastante bonita de personas que conectan con estas ideas. Porque no son nada más ilustraciones o piezas: son ideas, formas de pensar y de analizar y afrontar el mundo. También tengo mi página web: soylaruda.com donde están todos los enlaces a mis otras redes y donde voy subiendo todo el material. Y sí hay colaboraciones, pero tomo la decisión de trabajar solo con proyectos que conecten con mi visión. Trabajé mucho tiempo en publicidad y quise darle un giro. Prefiero proyectos de comunidades, colectivos, pequeñas ilustradoras, cosas donde el arte esté conectado siempre a mi discurso.
La selección femenil mexicana: Un equipo, un sueño
Fotografía: Selección femenil de México, portando la sudadera con la ilustración (Crédito: La Ruda)
Cuéntanos sobre tu colaboración con la Selección Femenil de Fútbol
Para mí es algo muy bonito a nivel personal porque yo jugaba fútbol. Quise jugar desde más niña y no podía porque no había fútbol femenil y ni siquiera nos dejaban. Pude jugar hasta la prepa. Entonces hay algo muy personal ahí: sé lo que significa ir a un partido, lo que significa ese espacio. Y me gusta mucho que sea la selección femenil, que ha sido tan relegada, que mucho tiempo no tuvo presupuesto, pero que son unas guerreras que han logrado un montón de cosas. El hecho de que ellas estén en la cancha también es una manera de demostrar que las mujeres habitan los espacios y las experiencias que importan para el ser humano, como el fútbol, como los deportes. La colaboración venía en el marco del Día de la Mujer, para hablar de esta lucha, y se me hizo que tenía todo que ver.
Fotografía: Selección femenil de México, portando la sudadera con la ilustración (crédito: La Ruda)
¿Cuál es el concepto visual de la pieza?
Quise hacer una composición de diferentes elementos que se unen por una flama rosa al fondo. Me gusta que sea rosa —no tiene género el color, es simplemente un color bonito que inspira. De un lado está una jugadora corriendo a la meta con su balón, representando a las once jugadoras que portarían las chamarras. Del otro lado, unas flores que hablan de las mujeres fuera de la cancha, que se ven inspiradas por estas jugadoras: al verse representadas, ellas también abren puertas a más personas. En medio puse dos aves. Un colibrí —que en muchas culturas representa a Dios— sostiene una rosa, que para mí significa el reclamo de justicia ante las injusticias que existen hoy hacia las mujeres, hacia los feminicidios, hacia las desaparecidas. En la parte de abajo hay una margarita que representa a las madres buscadoras, mujeres que luchan por encontrar a todos los desaparecidos que hay en México. Y junto a ella, un pichón rojo sobre una rama de ruda: es la esperanza y la protección. Porque la esperanza debe siempre estar ahí. Por más que pasen las cosas, lo último que podemos perder es la idea de que las cosas pueden cambiar. Y en los bordes, unos laureles que hablan del éxito y la fortuna para las jugadoras. Todo eso, más el trabajo en equipo, que es parte del manifiesto de la selección: un equipo, un sueño.
Fotografía: Un equipo, un sueño. (crédito: La Ruda)
¿Qué quisieras que la gente se lleve de tu trabajo?
Que cada quien puede hacer lo que quiera y lograr lo que quiera. Si quieres ser futbolista, sé futbolista. Si quieres ser artista, sé artista. Si quieres escribir, escribe. Si quieres ser ama de casa, hazlo. Pero que nada en el mundo sea lo que te detenga, sino que tú misma seas quien lo decida. Creo que eso es, sobre todo, lo que quisiera que se supiera.
Para seguir a “La Ruda”:
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- https://www.facebook.com/esruda
José Roberto Morales Ochoa, agente cultural, con especialidad en museografía, museos y centros culturales.
Instagram: @jrobertomorales
Email: imrobertomorales@gmail.com