Redacción/Primera Plana

La manifestación de estudiantes se desplazaba sobre la calzada México-Tacuba aquel fatídico Jueves de Corpus 10 de junio de 1971, un hecho que pasó a la historia negra de México como El Halconazo y la masacre del Jueves de Corpus.

Antes de llegar al Monumento a la Revolución para apoyar a los jóvenes huelguistas de Monterrey, el contingente de estudiantes capitalinos fue brutalmente reprimido por Los Halcones, el grupo paramilitar que operaba en el gobierno de Luis Echeverría.

El ataque ocurrió en la zona de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros y el entonces Cine Cosmos.

Eran estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de la UNAM. Habían salido a las calles para apoyar la huelga de jóvenes de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y exigir el cese a la represión política.

Las crónicas de hace 55 años consignan que los estudiantes del Politécnico Nacional y de la UNAM partieron del Casco de Santo Tomás con dirección al Monumento a la Revolución.

Al llegar a la Avenida de los Maestros, el contingente fue interceptado y atacado sin clemencia por más de mil integrantes del grupo paramilitar al servicio del Estado.

Los Halcones acometieron, primero con varas de bambú y palos, y luego abrieron fuego con armas de alto calibre desde distintos flancos, dejando un saldo de decenas de estudiantes muertos y heridos. La muerte de los estudiantes quedó impune. Jamás se hizo justicia.

Fue un violento ataque a una manifestación estudiantil pacífica perpetrado por un grupo paramilitar financiado por el Estado, dejando decenas de muertos y desaparecidos, relatan las crónicas de la época.

En memoria de los caídos en los trágico atentados, hasta hoy día esta zona sigue siendo punto de partida de las marchas conmemorativas que realizan cada año colectivos estudiantiles y el Comité 68 para recordar a las víctimas y exigir justicia por la masacre de Corpus Christi y El Halconazo.