Morelia, Michoacán
El Congreso de Michoacán se ha distinguido por el importante rezago legislativo que arrastra desde legislaturas anteriores. En la actual, se han dictaminado más iniciativas que en la pasada, pero también se han presentado más y en porcentajes, en la actual son más las que se han dejado pendientes.
La queja más constante de legisladores de todos los partidos políticos es hacia la comisión de Justicia, que desde la legislatura pasada es presidida por la morenista Anabet Franco y a decir del diputado Guillermo Valencia, sólo trabaja para dictaminar las propuestas del gobernador, pero no las que presentan los diputados.
La diputada local del PAN, Ana Vanessa Caratachea Sánchez, presentó una propuesta de reforma a la Ley Orgánica y de Procedimientos del Congreso del Estado para que ya no sean 180 sino 30 los días hábiles que puedan transcurrir entre que se turna una iniciativa y se emite un dictamen.
Explicó que lo que busca es que se discuten y se voten los temas, independientemente de si se aprueba o no, y se pare la simulación, pues el trabajo de un diputado no es solamente presentar iniciativas.
“Porque el problema no siempre está en lo que se discute en este pleno, muchas veces el verdadero problema está en lo que nunca llega a discutirse”, justificó.
La propuesta de la diputada del PAN es que además se registren las fechas de turno y prórrogas y se instituya el concepto de caducidad legislativa para obligar a la resolución de iniciativas.
Agregó que esta estrategia de dejar iniciativas en la congeladora funciona como una especie de veto para varios diputados, pues sus iniciativas no son rechazadas, simplemente se dejan de lado y no son tomadas en cuenta.