Morelia, Michoacán

Alfredo Ramírez Bedolla calificó como una decisión “arbitraria, desproporcionada y centralista” la determinación del Instituto Nacional Electoral (INE) de remover a cinco consejeros del Instituto Electoral de Michoacán (IEM).

El gobernador de Michoacán advirtió que dicha resolución coloca en una situación de vulnerabilidad institucional el inicio del proceso electoral de 2026-2027 y compromete la atención de los procesos de autogobierno de comunidades indígenas en la entidad.

El mandatario estatal señaló que la medida adoptada por el órgano electoral nacional genera incertidumbre en uno de los momentos más delicados para la vida democrática de Michoacán, al dejar sin la integración suficiente al organismo responsable de organizar las elecciones en las que se renovarán las presidencias municipales, el Congreso del Estado y la titularidad del Poder Ejecutivo.

“Se trata de una determinación arbitraria que pone en riesgo la estabilidad política y democrática de Michoacán. A menos de tres meses del inicio formal del proceso electoral, el INE decide debilitar al órgano electoral local, generando incertidumbre donde debería existir certeza”, sostuvo.

Ramírez Bedolla afirmó que la resolución representa una intromisión que afecta directamente la autonomía constitucional de las instituciones electorales locales y desconoce las particularidades de una entidad que ha construido mecanismos democráticos innovadores, especialmente en materia de reconocimiento de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas.

“Michoacán es referente nacional en materia de autogobierno indígena. Hoy existen decenas de comunidades que ejercen su derecho a la libre determinación y cuyos procesos requieren acompañamiento y validación permanente por parte del Instituto Electoral de Michoacán. Debilitar al IEM en este momento significa también poner en riesgo la atención institucional de esos procesos comunitarios”, enfatizó.

El gobernador cuestionó que una decisión de tal magnitud se adopte justo cuando el estado se prepara para uno de los procesos electorales más importantes de los últimos años, generando un escenario de incertidumbre jurídica y operativa que podría afectar la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.

“Las y los michoacanos demandan instituciones fuertes, no organismos debilitados por decisiones tomadas desde el centro del país sin valorar las consecuencias que tendrán en la entidad. La democracia se fortalece con instituciones sólidas, no desmantelándolas a meses de una elección”, afirmó.

Ramírez Bedolla sostuvo que el Instituto Electoral de Michoacán ha desempeñado sus funciones dentro del marco legal y ha sido pieza fundamental para garantizar la gobernabilidad democrática, la organización de procesos electorales y el reconocimiento de los derechos político-electorales de las comunidades indígenas.

Finalmente, hizo un llamado a que se privilegie la responsabilidad institucional y se restablezcan las condiciones necesarias para garantizar que Michoacán llegue al arranque del proceso electoral de septiembre con plena certeza jurídica, estabilidad política y confianza ciudadana.

“El INE debe actuar con prudencia y responsabilidad. Las decisiones que impactan la vida democrática de los estados no pueden tomarse sin considerar sus consecuencias. Hoy más que nunca debemos proteger la estabilidad institucional y la voluntad democrática de las y los michoacanos”, concluyó.