Morelia, Michoacán
Ideologías supremacistas masculinistas, hombres de alto valor, incels, son solo algunos de los movimientos que desde la ultraderecha se promueven a través de la Internet, y cuyos consumidores son principalmente adolescentes en formación que no siempre cuentan con la guía necesaria para discernir los contenidos positivos de los perniciosos, advirtió la titular de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres (Seimujer), Alejandra Anguiano González.
Detalló que se ha detectado un incremento en la disponibilidad de contenidos que aluden a la promoción de las masculinidades tóxicas, incluso a las formas de dañar a las mujeres como un medio de mostrar control por parte de los varones, un retroceso en la lucha por los derechos de las mujeres y una sociedad igualitaria.
Son movimientos como los llamados incels, célibes involuntarios, comunidades virtuales de hombres, sobre todo, jóvenes, que se caracterizan por la ausencia de relaciones románticas, a pesar de quererlas.
O los conocidos como hombres de alto valor, que inicialmente se enfocaron en impulsar el desarrollo personal, profesional y financiero de los varones como objetivo prioritario, aunque han evolucionado a prácticas discriminatorias y violentas al considerar a las mujeres como inferiores.
Anguiano González explicó que ante este embate se precisa del fortalecimiento de las familias como una institución social, más que como instrumento ideológico integrado por padre, madre e hijos.
Y es que, aseveró, “la familia es súper importante para la salud mental de los niños y los adolescentes, para evitar que ellos asuman como aceptables modelos que invitan a la violencia y la discriminación”.
En este contexto, uno de los retos de quién habrá de arribar al gobierno de Michoacán en 2027 es la consolidación del sistema estatal de cuidados, ya que actualmente se observa que los adultos están cansados por la sobre carga laboral, a la que, en el caso de las mujeres, se debe sumar el cuidado de otros y el trabajo doméstico.
Las mujeres, recordó, destinan una media de 40 horas por semana al cuidado de niños, adolescentes, personas con discapacidad o algún padecimiento y adultos mayores, alrededor del doble del tiempo que a estas acciones destinan los hombres.
Ello, a pesar de que el cuidado no remunerados es una aportación significativas para la sociedad, equivalente a 37.8 por ciento del producto interno bruto estatal (PIBE), principalmente a cargo de mujeres.
Medidas como la consolidación de un sistema estatal de cuidados y la reducción de la jornada laboral, de 48 a 40 horas semanales, serán fundamentales para asegurar que los adultos pasen más tiempo con sus hijos y en mejores condiciones para verificar los contenidos que consumen y guiarles sobre estos.