Los agentes de ICE buscarán aliviar la carga de trabajo de la Administración de Seguridad del Transporte, cuyos empleados no cobran desde febrero.
Sin embargo, la decisión de que el ICE vigile los aeropuertos, es también una amenaza para los migrantes que ahora podrán ser detenidos en los aeropuertos, justamente a unos días de que inicien las vacaciones en México por Semana Santa.
El Departamento de Seguridad Nacional confirmó el comienzo a desplegar a cientos de agentes del ICE para ayudar en la seguridad de los aeropuertos que se enfrentan a importantes problemas de personal.
Según informaron fuentes oficiales a Reuters, se estaban desplegando agentes del ICE y de Investigaciones de Seguridad Nacional en 14 aeropuertos, entre ellos los de Atlanta, el JFK de Nueva York, Cleveland, Pittsburgh, Phoenix y Fort Myers.
En tanto, el Presidente Donald Trump dijo que agradecería que los agentes del ICE no usarán "mascarillas".
"Soy un gran defensor de que ICE use mascarillas mientras buscan y se ven obligados a lidiar con criminales endurecidos, muchos de los cuales fueron dejados entrar a nuestro país por el somnoliento Joe Biden y su maravillosa "zar de la frontera", Kamala (¡ella ni siquiera fue a la frontera!), a través de su política de fronteras abiertas absolutamente descabellada. Sin embargo, agradecería enormemente que NO USARAN MASCARILLAS cuando ayuden a nuestro país a salir del DESASTRE causado por los demócratas en los aeropuertos", posteó Trump en Truth Social.
SIN PAGO
El Senado rechazó el viernes, por quinta vez desde febrero, financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), que lleva en cierre parcial cinco semanas y del que dependen TSA y las agencias migratorias.
La suspensión del pago de las nóminas de los trabajadores de TSA ha llevado a que muchos pidan bajas o se hayan despedido, provocando larguísimas colas en importantes aeropuertos estadounidenses como Atlanta, el JFK de Nueva York o el de Nueva Orleans.
La negativa de los demócratas a financiar el DHS se originó después de que en enero dos ciudadanos de Mineápolis murieran por disparos de agentes federales, en el marco de las redadas migratorias masivas activadas por el Gobierno de Trump en el estado de Minesota.